Exactamente antes del éxito vas a enfrentar lo peor.

Desde el primer informe ya sentía que iba pasar. No pude ocultar mi preocupación, me sudaban las manos, movía impacientemente el pie, pero mi lógica de ingeniero me llevó a ver una tendencia que sabía no iba parar. El No iba ganar. Y así fue, minutos más tarde se me aguaron los ojos, tomé la mano de Julián y me fui un momento del planeta.

¿Me duele?, sí. No me duele que haya ganado el No, me duele la manera con la cual el instrumento del miedo nos llevó a tomar decisiones, no sobre el acuerdo, pero sobre lo que históricamente ha representado las FARC para nuestro país: repudio y dolor.

Mi familia y yo no nos salvamos de que las FARC nos hayan robado nuestra paz muchas veces. Por eso entiendo y siento empatía por todos aquellos que tomaron la decisión desde los hechos y no desde la esperanza. Al final no son 5 años, son más de 50 los que hemos vivido al lado del terror.

"Esta paz no se logra sin la firma de Uribe" dijo como brujo Petro, y así  fue y así será. Porque son muchas las personas que se sienten afiliadas a él. Respeto lo que Uribe representa a la democracia, la pluralidad de tener distintos puntos de vista, y usar los medios posibles para movilizar personas, lo cual no es difícil para el actual senador. 

Del No rescato que por fin cambiaron el discurso, este No significa replantear algunos puntos, y poner ahora no solo dos partes, pero tres que van a hablar. Uribe como líder del No, ya no puede escabullirse sobre hablar de frente con las FARC, porque la voluntad del grupo ha sido clara: continuarán y su única arma será el diálogo.

@Julianwilches

Escucho de manera muy cercana a los pueblos más golpeados por la Guerra, a los departamentos que votaron Sí, que están directamente relacionados con la pobreza, siendo estos, a excepción del voto del Huila, los más pobres de nuestro país en términos monetarios.

@RobertoAnguloS

No, hoy no ganó el No a la paz. Hoy nos siguió dando un grito desesperado el mundo rural de Colombia y las víctimas por un Sí que todos los que no están de acuerdo con lo pactado previamente deben escuchar y respetar, porque las personas que caminaron dos horas desde sus veredas para ejercer su derecho nos mandaron un mensaje a ese más de 60% de personas que ni siquiera quisieron opinar porque no votaron.

Después de que me sudaran las manos, me diera dolor de cabeza, y sacara un par de lágrimas, recordé que a pesar de que son los políticos de mi país los que están tomando las decisiones que afectan a la mayoría de colombianos, recordé también dónde estoy, cómo sigo apoyando desde mi labor y liderazgo a los que ni el Estado atiende, y eso me llena de Paz, la que tanto buscamos y empieza por cada uno de nosotros.

Con incertidumbre, con el corazón arrugado, pero con esperanza, mañana 3 de octubre me despertaré de nuevo confiando en el futuro de mi Colombia, creyendo que los grande éxitos de la vida siempre están acompañados de una crisis previa antes de realmente florecer y trascender.

Nadie dijo era fácil, pero estoy seguro que solo no lo voy a conseguir. ¿Me acompañan?

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