Nada más fácil que la polarización.
Los Colombianos en general nos gusta jugar con la ley del menor esfuerzo, y no es para menos, la cantidad de imaginarios colectivos frente a la vida fácil y rápida nos alimentan todos los días, sin olvidar la fuerte influencia que tiene la religión católica en la cual todos están esperando un milagro, o sea, la salida fácil.
Cuando se trata de elecciones la participación con la votación no llega ni al 50%, a duras penas el 40%, y eso, pero cuando se trata de opinar, ahí sí tenemos argumentos todos, porqué, porque todos nos toca vivir y eso hace que tengamos experiencias que soportan esas decisiones, el problema es cuando se vuelven generalidades y no un punto de mucho más que están presentes en la sociedad.
Con las elecciones presidenciales del 2013 lo vivimos: O era uno uribista o santista. Pero esto no es nuevo, si miramos hacia atrás la verdad nos matamos como perros y gatos cuando eramos "o conservadores o liberales", y así sucesivamente seguimos repitiendo una y otra vez el mismo comportamiento.
Ahora bien, mis palabras van dirigidas a Bogotá, adivinen, la polarización es por Peñalosa o Clara, dice la gente, pero eso se resume en lo que popularmente llamamos derecha o izquierda, como si existiera solo blanco o negro, cuando la verdad existen una cantidad de grises que plantean otro tipo de discursos frente al desarrollo de una sociedad.
Hoy lector le vengo a decir una cosa: no se deje llevar por la polarización, la verdad es que es la salida más fácil, por que si lo ve en detalle los argumentos se basan principalmente en desacreditar a la persona quien es su rival y no a entender las de su apuesta. Es así como usted termina entendiendo más a la persona que usted no le gusta, y no lo contrario, lo cual debería ser lo lógico, si no se ha dejado llevar por la polarización.
Aprovechemos los espacios para entender las propuestas, tal vez las que le afectan más a usted o las que más está interesado, esto le ayudará a definir un criterio para votar, así sea uno solo, pero por favor, no se deje llevar por la salida más fácil, esa se llama: polaraización.
Cuando se trata de elecciones la participación con la votación no llega ni al 50%, a duras penas el 40%, y eso, pero cuando se trata de opinar, ahí sí tenemos argumentos todos, porqué, porque todos nos toca vivir y eso hace que tengamos experiencias que soportan esas decisiones, el problema es cuando se vuelven generalidades y no un punto de mucho más que están presentes en la sociedad.
Con las elecciones presidenciales del 2013 lo vivimos: O era uno uribista o santista. Pero esto no es nuevo, si miramos hacia atrás la verdad nos matamos como perros y gatos cuando eramos "o conservadores o liberales", y así sucesivamente seguimos repitiendo una y otra vez el mismo comportamiento.
Ahora bien, mis palabras van dirigidas a Bogotá, adivinen, la polarización es por Peñalosa o Clara, dice la gente, pero eso se resume en lo que popularmente llamamos derecha o izquierda, como si existiera solo blanco o negro, cuando la verdad existen una cantidad de grises que plantean otro tipo de discursos frente al desarrollo de una sociedad.
Hoy lector le vengo a decir una cosa: no se deje llevar por la polarización, la verdad es que es la salida más fácil, por que si lo ve en detalle los argumentos se basan principalmente en desacreditar a la persona quien es su rival y no a entender las de su apuesta. Es así como usted termina entendiendo más a la persona que usted no le gusta, y no lo contrario, lo cual debería ser lo lógico, si no se ha dejado llevar por la polarización.
Aprovechemos los espacios para entender las propuestas, tal vez las que le afectan más a usted o las que más está interesado, esto le ayudará a definir un criterio para votar, así sea uno solo, pero por favor, no se deje llevar por la salida más fácil, esa se llama: polaraización.

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