¡La moda sí incomoda!

Cuando uno está de viaje de negocios, o viviendo en un país por un tiempo, y necesariamente tiene que incorporarse con los locales como si uno fuera uno de ellos, en ese momento la excusa de decir: “yo no soy de aquí”, no funciona y es mejor estar bien preparado.

Durante el primer trimestre que viví en Brasil estaba acostumbrado a usar un blue jean y camisetas, de manera muy casual, hasta que un día me dijeron que teníamos una reunión con el equipo supervisor, algo que ameritaba cambiar el tipo de estilo para vestir.

Yo empaqué lo básico para estas situaciones, un pantalón de dril, una camisa, correa y zapatos para verme medio presentable. Ese día que llegué a la oficina me empezaron a molestar diciéndome que si venía de bien adentro, bien adentro del campo, yo sinceramente ¡no entendía nada!

Salimos para la reunión y el chiste continuó, yo la verdad no le presté mucha atención, hasta que al final del día me dije: “voy a preguntar qué es la vaina”. Un amigo de la oficina que vivía conmigo me explicó que en las regiones del interior del país las personas se vestían de esa manera, y que lamentablemente ese calificativo hacía que en el imaginario colectivo de las personas yo pasara como un pueblerino (Sin ánimo de ofender a nadie, hago la aclaración).

Yo personalmente soy muy despistado con las cosas de la moda, siempre he preferido la comodidad a la moda, así que esa noche miré una de las fotos y me di cuenta que yo era el único con la camisa por dentro, con el zapato arregladito, etc. Al lado mío casi todos tenían la camisa por fuera y menos seria, los zapatos eran más bien como algo casuales y en general una onda más fresca. En otras palabras ¡yo quedé como mosca en leche!

La moda como variable cultural esta sujeta necesariamente a lo que esas personas consideran común, y el entendimiento de este nuevo común hace parte del proceso de choque cultural por el cual pasamos todos.

La moda también cambia mucho, puede que para alguien que lea esto hoy piense que tanto los brasileros como yo “estábamos fuera de moda”, es por esto que se puede convertir en algo difícil de definir.

Mi recomendación final (y es lo que yo hago hoy en día) es revisar las tiendas de ropa más populares, caminar por un centro comercial y echarle un vistazo a lo que los demás usan comúnmente en la oficina o en las calles, de ahí se puede sacar una idea general de qué usar.

No se puede olvidar uno de lo que lo identifica como persona, pero debo confesar que es bastante divertido empezar a ajustar el estilo al lugar donde uno vive, al final uno termina adaptándose a la cultura de esa manera también.


Así que pilas, ¡que la moda no lo haga pasar momentos incomodos!

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