En busca del mercado interior. Pepe Mujica.
Si hay algo en esta vida que me generé un éxtasis natural es escuchar a un líder dando un excelente discurso. En resumidas cuentas hace que se me acelere el corazón, se me aguan un poco los ojos y al mismo tiempo hace que se me ponga la piel de gallina; me hacen sentir vivo. Si de discursos se trata el presidente saliente de Uruguay, Pepe Mujica, tiene todas las virtudes para hacerme creer desde sus sencillez y bella condición de ser un ser ¡humano!.
No es un secreto ver que el sistema económico en el que trabajamos tiene problemas, y como todo en la humanidad tocará fondo y en algún momento empezará la devuelta de un péndulo gigante que maneja las corrientes de pensamiento en el mundo. Pepe es de una tendencia de izquierda que muestra de manera armónica la reconexión del ser como agente de cambio de su propio destino.
Una de las cosas que más admiro de este hombre es cómo desde su hermosa oratoria nos envuelve en una historia siempre con mensajes contundentes y realidades que todos vivos sin necesidad de rayar en los discursos anti-imperealistas, y demás adjetivos para la hegemonía de poder global actual. Yo lo definiría como una oposición pacifista a la realidad actual basada en realidades y dando soluciones prácticas sin tintes religiosos, solo reina el imperio de lo lógico y racional.
En algunas de sus entrevistas e intervenciones frente a temas como el aborto era tan claro y sensato al afirmar que no regularizar esta práctica simplemente seguiría generando unas dinámicas paralelas a lo legal, usualmente ilegales, las cuales terminarían ciertamente en poner en riesgo la vida de la persona. Su acercamiento se resume en: Entendamos la realidad, analicemos los escenarios, definamos soluciones, pero SIEMPRE RECONOZCAMOS LA REALIDAD. El mismo caso ha aplicado a temas como drogas y prostitución.
No es entonces sorpresas que muchos nos identifiquemos con sus inspiradores discursos, pero hasta donde podemos llegar a trasladar estos temas e ideas en realidades?
Personalmente no puedo con el populismo, creo que desangra la democracia y nos vuelve ajenos a nuestra responsabilidad política como ciudadanos. Precisamente por esto en su último discurso de Unasur sentí eso, una público populista, peor bueno no lo culpo, no se imaginan quienes eran los presentes.
Pero bueno quiero dejarles el video acá, tal vez sea yo el equivocado, pero como siempre, elocuente, carismático y simpatico, muy probablemente sea de las primeras figuras que nos regala el siglo 21 para tener referentes y no perder nuestra humanidad.
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